Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
Se trata de un pilar, de planta cuadrada, construido con piedras trabajadas en sillería. Se eleva sobre un pedestal, del que arranca la basa y dos cuerpos rematados con una cubierta de forma piramidal, coronada por una cruz metálica. El segundo cuerpo muestra imágenes representadas en azulejos cerámicos, alojados en cajeados. En una de las facetas del peirón encontramos a San Antonio Abad con un obispo. El santo lleva sayal con capucha, cayado y está acompañado por un animal. El obispo porta báculo pastoral y mitra. Se trata de una advocación importante ya que San Antonio Abad es uno de los santos protectores del ganado, tan abundante en el territorio. En otra de las facetas encontramos la imagen de Santa Bárbara, representada con el cáliz, la espada y la torre. En otra cara encontramos la representación de San Cristóbal, portando una cruz, que protege a los viajeros en su camino. En el peirón aparecen dos inscripciones que hacen referencia a fechas. La más antigua se localiza en el primer cuerpo, en la faceta con la imagen de Santa Bárbara, y reza: "AÑO 1949" (con el número cuatro escrito al revés). La segunda inscripción está localizada en el segundo cuerpo, junto al azulejo de San Antonio Abad, y se corresponde con: "AÑO 1999". Esta última deriva de una reconstrucción reciente del pilar a partir del segundo cuerpo, visible a simple vista.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002